Cualquier persona se puede hacer esta pregunta en varias oportunidades dependiendo de la circunstancia en la que se encuentre en algún momento.

Cuando vi la película “Puente de espías” me gusto el momento cuando el abogado defensor le pregunta al espía ruso si estaba preocupado por su vida, ya que lo notaba muy tranquilo ante la posibilidad de que lo fueran a matar, y este le contesto “si estar preocupado ayudaría a resolver algo”.

Preocuparse para algunos es estar ocupados mentalmente con antelación ante cualquier evento que le de angustia o desasosiego, siendo esa su mayor motivación, si esta preocupación llega a niveles altos de angustia sin una debida razón probable, la mente le puede jugar una triquiñuela para resguardarse de la alta tensión que provoca la preocupación.

Entendí que la realidad del espía era tener que estar tranquilo ante cualquier circunstancia, de esta forma la mente no le iba a jugar una triquiñuela y podría reaccionar con claridad en ese necesario momento.
Principalmente las preocupaciones vienen de la necesidad de la calidad de vida que se desee tener pues al final todos debemos vivir el tiempo que nos toque, y lo agradable es hacerlo de la forma más cómoda y placentera posible.

La seguridad de mantenerse vivo y sin contratiempos se ha convertido en parte esencial aparte de la alimentación, el vestirse, la salud, pues lamentablemente y por el libre albedrio existen personas que son delincuentes, asesinos, terroristas, secuestradores, cuya existencia depende de lo que el otro posee y se lo puede quitar, o simplemente para realzar un significado ideológico o religioso tergiversado para su propio beneficio, pues su Dios lo va a premiar o ascenderá posiciones políticas.

Por estas razones y a pesar de haber avanzado muchísimo en tan poco tiempo gracias a los avances industriales, el descubrimiento de la energía eléctrica y la creatividad de cada generación, también aumento el riesgo a morir por cualquier forma no natural o accidental pues ahora hay más de estos personajes detestables en relación a las personas honestas.

Dependiendo de cuál país y ciudad se viva los riesgos cambian de formato, en unos serán los ataques terroristas, en otros el secuestro, etc. Las personas van acostumbrándose a esa forma de vivir con temor y recurre a lo que está a su disposición para prevenir y protegerse ante un riesgo latente.

Dependiendo del estado social y la disponibilidad económica hará la inversión necesaria para aumentar su seguridad personal y la de su entorno, bien sea con personal y/o recursos tecnológicos, lo podrá implementar de forma empírica, por ensayo, cosa que hace el denominador común con la información que consiga, o recurriendo a profesionales de seguridad especializados en diferentes experticias.

Si uno se prepara bien mediante una planificación, una forma de prevención, mecanismos de alerta, equipos de visualización y registros, controles de ingresos y egresos, algún blindaje si lo considera, así como un cuarto seguro, y se mantiene actualizados estos recursos, los niveles de preocupación deberán bajar, pero tener demasiada seguridad implica aumentar los niveles de alerta, pues no se pasa desapercibido.

Recuerdo que al empezar a colocar las concertinas para evitar las escaladas estaba el dilema de que se diferenciaba a las familias que tenían algo más valioso de posesión que sus vecinos, y se convertirían en blanco de otra forma de ataque, por lo que adaptamos otra forma de alertar la escalada mediante el uso de líneas de infrarrojos conectados y zonificados a un panel de alarma, ya que la concertina por sí sola no alerta y había formas de sobrepasarlas y así conseguimos menos atención a nuestros clientes.

Vistas estas razones se puede entrever que su cantidad de preocupación ira de acuerdo a su realidad, su entorno, modus vivendi, forma de ser, previsiones que tome, un buen balance de visibilidad.

El común denominador usa en su beneficio muy pocos recursos tecnológicos, más o menos una buena cerradura en su casa, quizás una alarma de intrusión, bien sea un su vehículo y/o casa, pues sus probabilidades de algún evento están más elevadas en la calle que por donde vive y su supervivencia depende de lo alerta que este en un entorno no controlable.

He visto gente con altos índices de preocupación por su seguridad, hablan constantemente de este flagelo delictivo y en la calle se comportan como si estuvieran en el paraíso, sin prestar atención a su alrededor con acciones que llaman la atención a cualquier acechador que busca una oportunidad.

De su actitud depende su seguridad y los niveles de preocupación del día a día. Al estar alerta de su entorno tendrá sus beneficios extras pues también estará más atento con su familia, amigos y compañeros de trabajo, trayendo esa felicidad que nos brinda la vida.

¿Debo preocuparme?

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